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Octava Edición de las Hogueras de San Juan

Fecha: 22/06/2008

Octava edición de las Hogueras de San Juan. Reportaje.

Un año más la Asociación de Vecinos "La Agrupación" de Colmenarejo ha organizado la fiesta de las Hogueras de San Juan, fiesta para recibir el verano con hogueras para saltar el fuego en la noche más corta del año, para pedir buena suerte en los meses que quedan y librarse de todo lo que ha salido mal en los meses pasados.

Las hogueras estuvieron  acompañadas de música y un chiringuito en  el que poder tomar algo entre salto y salto. La fiesta ha sido patrocinada por el Ayuntamiento de Colmenarejo, y ha contado con la colaboración de APASCOVI que suministró la leña y de INTERGLOBO que aportó generosamente una atracción inflable que hizo las delicias de los pequeños.

"La Agrupación" lleva organizando esta fiesta ocho años, y ha conseguido que algo que empezó muy minoritariamente, se haya ido convirtiendo en una fecha marcada en el calendario festivo del pueblo, algo que se ha hecho un hueco y se ha implantado ya de forma prácticamente definitiva. Como comentaban ayer algunos de los presentes, la labor de esta Asociación de Vecinos en este aspecto está dejando una huella importante.

A la fiesta asistieron varios centenares de personas, entre ellas muchísimas familias con los padres y sus hijos pequeños, y aunque es cierto que los que más disfrutan de la fiesta son los jóvenes, también pudimos ver a bastantes padres que se animaron a saltar las hogueras, incluso la más grande, a la que algunos llamaban entre bromistas y temerosos "El Vesubio"

 

Los preparativos

Pero las cosas no se organizan solas. Varias horas antes de empezar la fiesta, los organizadores de "La Agrupación" andaban ya preparando todo. Hechas previamente las compras de lo que se había de comer y beber, quedaba montarlo todo. Lo primero fue dirigirse a la Sala Multiusos para coger las mesas con las que se improvisaría el chiringuito, los cubos para enfriar las bebidas y el equipo de música para amenizar la cosa, por lo menos hasta que la gente fue tanta que ni oírse se oía a unos pocos metros de distancia.

 

Con los coches cargados se llegó hasta el Campo Rojo, donde hubo que hacer algunos equilibrios para alcanzar el punto de luz dispuesto por la Concejalía de Obras, aunque luz, lo que se dice luz no llegó hasta algunas horas después. Al poco llegaba Vicente con la parrilla en la que se iban a asar los pinchos, y mientras unos montaban parrilla y chiringuito otros empezaban a organizar las hogueras que al final fueron tres, pequeña, mediana y grande, dirigidas como su nombre indica a distintas clientelas, pero no sólo de edad sino también de ánimo y decisión.

 

Nano se encarama a una mesa hasta llegar al enchufe, pero no había luz que se hizo de rogar todavía un buen rato.

 

Vicente llega con la parrilla

Los "camareros y pinches" se ponen a trabajar (bueno lo hicieron un poquito después de tomada esta foto)

Se empiezan a construir las hogueras

El montaje del chiringuito avanza a toda velocidad, los cubos se llenan de bebidas y hielo que buena falta hacía por aquello de la calor. Se sacan los pinchos de porcino, los de pollo, los choricitos y demás comida y se colocan, bien visibles, los precios que la verdad es que fueron muy, pero que muy contenidos.

Al rato llegó la atracción inflable, que tuvo que esperar deshinchada un buen rato por la electricidad, pero que en cuanto ésta estuvo disponible se montó en un plis plas, en un visto no visto.

 

E inmediatamente las primeras voluntarias. Los primeros niños que andaban por allí con sus familias estrenaron la pista, que ya no paró hasta altas horas de la noche.

 

Empieza la fiesta

Con todo montado llegamos a las diez de la noche y la gente empezó a llegar, al principio poco a poco, luego en aluvión.

Se encendieron las hogueras y los primeros en saltar fueron algunos valientes que no quisieron esperar a que aquello tomara cuerpo y prefirieron hacerlo mientras sólo una llamita salía de entre los troncos.

 

 

Una vez encendidas  las tres  hogueras, poco a poco el fuego se fue haciendo más grande, y la gente empieza a saltar, aunque es cierto que la grande impresionaba.

Quizás por eso Pedro empezó por la mediana, aunque luego él jura que saltó también la grande, hazaña de la que no quedó constancia en imagen, seguramente por torpeza de los reporteros, porque al igual que meigas haberlas haylas, Pedro saltó y de ello doy fe

La gente seguía llegando y se apiñaba en la zona del chiringuito y de las hogueras, unos saltaban, otros jugaban en la pista americana y muchos pasaban de un sitio a otro.

Un padre con sus hijos. Por cierto el chaval se portó como un valiente y saltó y volvió a saltar veces y más veces.

 

La hoguera grande había salido en verdad muy grande, y entonces fue cuando unos de los habituales de años pasados dijo aquello del Vesubio. Los organizadores decidieron dejarla consumir un poco antes de autorizar a saltarla, e incluso la remojaron para quitarle algo de furor y por qué no también de temperatura

 

La fiesta había llegado a su climax y había gente por todos los lados, aunque como siempre las dos hogueras más pequeñas fueron las más concurridas y hasta los más pequeñitos saltaban ayudados por sus padres, o por lo miembros de la organización, que destacaban entre todos por sus chalecos amarillos.

Entre la gente algunos conocidos de la política local.

Las gentes de VICO no podían faltar a la fiesta y posaron en grupo, la verdad que esta vez un grupo un poco desestructurado, tanto que se nos perdió una.

 ¿Dónde está Lupe?

A quien lo adivine Amigos de Colmenarejo le invita a unas cañas o similares (los que están en la foto no juegan)

 

Por allí vimos también a algunos Concejales como Ángel Laguna, que pasó rápidamente, o Pepe Polo cuya mujer (mucho más valiente) saltó varias veces, mientras que el Concejal intentaba en vano hacerle una foto con el teléfono.

También vimos por allí a Rafael Pizarro, que acompaña en la foto al Presidente de la Asociación Fernando Martín

 

La gente seguía llegando, el chiringuito estaba a tope, ¡se acabó la cerveza! y los voluntariosos servidores no daban abasto, quizás porque la parrilla asaba más lento de lo que la gente consumía. Había gente en la pista, había gente en las hogueras, había gente formando corrillos y charlando con los amigos. Es difícil calcular cuanta gente había y cuanta hubo. Una estimación hecha por la organización indica que hubo momentos en los que se juntaron cuatrocientas personas simultáneamente en el Campo Rojo, y que contando los que iban y venían se puede calcular que entre seiscientas y setecientas personas anduvieron por allí. Mucha gente, muchísima gente.

 

Los chavales no se cansaban de saltar, en la pequeña y en la mediana, pero una vez moderada y calmado su furor también en la grande.

Progresivamente la grande se fue haciendo más pequeña y se autorizó a saltar a algunos más jóvenes, que aunque parezca increíble alguna vez saltaron por parejas, ¿serían gemelos?

Miguel y su gemelo saltan la hoguera, o ¿serán Miguel y su ángel de la guarda?

 

Se acercaba el final y se corrió la voz, y la respuesta fue ¡todos a saltar!, incluso algunos pequeñines del todo que todavía no lo habían hecho se apresuraron a tomar el último tren.

Uy qué miedo

 

Cerca de la una menos cuarto los organizadores decidieron acabar la fiesta y apagar las hogueras, y ahí apareció María que se hizo la dueña de la manguera y con singular maestría se encargó ella solita de dejarlas bien apagaditas.

 

Pero María no se conformó con eso y fue también la encargada de cerrar el recorrido por la pista americana, que de repente desapareció de la vista, y es que si inflarla fue rápido, desinflarla fue casi instantáneo. Estaba y de repente no estaba.

 

Nos vamos

Y así acabó la fiesta de las hogueras de San Juan por este año, hasta el próximo que ya falta un día menos.

Pero quedaban cosas por hacer, hubo que desmontar todo lo montado, asegurarse de que las hogueras estaban bien apagadas, hacer una recogida de basura, desmontar el chiringuito, cargarlo todo en los coches y llevar las cosas a la Sala Multiusos, de donde los organizadores salían a la una y veinte del día siguiente, cansados pero satisfechos.

 

Y ahora las gracias

Gracias al Ayuntamiento de Colmenarejo porque suponemos que subvencionará esta fiesta cuando se resuelva la convocatoria en curso, y gracias también por adecuar el Campo Rojo. Sólo un  reparo, la gestión con Cruz Roja debería haber sido más rápida y más eficaz.

Gracias a APASCOVI por la leña. Este año sí que estaba seca y se notaba.

Gracias  a Interglobo por la Pista Americana. Todo un acierto y todo un éxito. Gracias al personal que la montó, desmontó y atendió por su tremenda amabilidad

Gracias a Aída, Nano, Enrique y Cristian, los del chiringuito. Os esperamos el año que viene.

Gracias a Lola Tello, Enrique Collado, Vicente Pacheco, y Poli (también conocido como Policarpo Herrera) por su trabajo y extrema atención para que todo discurriera bien y sin accidentes.

Pero sobre todo gracias a Fernando Martín, que ha sido la auténtica alma de esta fiesta. Gracias Fernando.

 

 

 

 


 

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Opiniones

Por: Belen Rueda - 23/06/2008

Mis hijos se lo pasaron en grande y nosotros tambien pero la comida que estaba buena iba muy lenta.

¿Donde tomamos las cañas?

Por: Lola - 23/06/2008

Lupe está detrás del señor que tiene la niña en brazos ¿Donde tomamos las cañas? Nota del Administrador: Donde quieras pero has fallado, Lupe no está ahí.

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